lunes, 17 de septiembre de 2007

Bajo lunas incandescentes de brumosa textura, canta janis, delirios de alcohólicas tardes románticas, aguaceros de licor confluyen en mi boca, desde que el deseo se ha ido me he vuelto callado e inmutado, en mundos ajenos de crueles resacas, tiempos traspasados con la onda cósmica de la locura, real en un plano virtual, bajo tierra inhumando mis restos en sagrada orgía, lúcido como el bombillo apagado, ambiguo en el paradigma de complejos mentales, emociones perdidas en farras sin sentido, diásporas fugitivas de errores en pos del aprendizaje, conexiones inconexas de comunicaciones trascendidas donde los muertos no lloran, mieles que brotan de la fuente original, recordando viejos actos de falaces demencias.....

Al árbol de la vida nos hemos encadenado, resguardándonos en su sombra, alimentándonos de su fruto, recostándonos en él para soñar, volar... aún así estamos atados, esclavos, dependientes de ese ser, cómodos cual extensión de una rama o una raíz. Hubo alguna vez un hombre que rompió esas cadenas, ahora las cuelga del cuello como un collar (símbolo de su libertad) cerrada con un candado, que aún tiene la llave, la cual a su vez tiene un llavero en forma de cruz, cuelga como una lágrima, se balancea justamente. También conservo rastros en mis muñecas, manillas de grilletes viejos e inservibles, son solo jirones, ahora estoy maniatado al libre albedrío...

2 comentarios:

Lidia M. Domes dijo...

Somos libres, si eso elegimos y esclavos si elegimos serlo, nada hay que esté ya dicho...

En el corazón está la clave, no en el árbol, la rama , ni en un sueño que puede confundirnos...

Gracias a tí por tu comentario, un abrazo, Lidia.

El Verbo Sabio y Divino dijo...

me encanta como escribes...me seduce tu forma de ser, esa mania maniaca de ser... MMMMM.

M.

joe satriani

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EL CASTILLO DE LOS PIRINEOS

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donde habito (salido de mis sueños)

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